viernes, 08 de septiembre de 2006
Publicado por Desconocido @ 16:21
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Clasificación:

Orden: Perciformes

Suborden: Percoideos

Familia: Cichlidae

Género: Pterophyllum (Heckel, 1840).

Especies: scalare (Lichtenstein, 1823).

Fórmula de las aletas: D-XIII/22-27 A/VI/24-25

Tamaño: 14 cms.

Otras especies: altum (Pellegrin, 1903), leopoldi (Gosse, 1963).


Elección del acuario:

Se debe elegir un acuario lo más ámplio posible. El diseño del acuario es importante a la hora de mantener y reproducir estos maravillosos peces. Los escalares son peces que se desplazan en grupos, lo que les hace confundirse entre la vegetación de tallos, raices y cañas de las riveras de los rios de la cuenca del Amazonas, que son su hogar natural. El acuario debe ser suficientemente alto, porque estos peces gustan de realizar desplazamientos verticales entre las plantas.

Se debe plantar densamente por las zonas laterales y el fondo, y dejar despejado la zona central para que naden a su gusto. Es muy aconsejable que se dispongan algunas plantas flotantes como el helecho Ceratopteris, que producirá zonas de sombra muy del gusto de los escalares. Alguna planta de hojas anchas será necesaría para que los escalares no desoven en una piedra o en algún lateral del cristal.

Preparación:

Se deben seleccionar 5 o 6 escalares jóvenes como población inicial del acuario. Los escalares, si están bien alimentados, pronto duplicarán su tamaño y empezarán a formar parejas reproductoras.

Características del agua:

Temperatura: 24 a 27 ºC.
pH: Alrededor de 7.
dGH: Agua blanda, de 5 a 10º.
El agua muy límpia, bien filtrada, tranquila y sin corrientes fuertes.

Alimentación de los ejemplares adultos:

Lo mejor es alternar la comida seca con comida natural. En la sección 'alimentación natural' puedes encontrar una dieta adecuada a los requerimientos de este pez.
Comportamiento en el grupo:

Cuando forma parte del cardumen, el escalar es un pez muy sociable que presenta pautas de comportamiento muy características. Los individuos se escalonan de acuerdo con el nivel de dominancia que tienen. El ejemplar más grande y saludable suele ser el pez dominante que compite por los espacios, por la comida y por la pareja reproductora, siempre con exito sobre el resto de los componentes del grupo. Las pequeñas escaramuzas que marcan el status del pez siguen siempre los mismos pasos. Los peces se enfrentan con las aletas muy abiertas, vibrando de furia combativa. Si los ejemplares son de parecido tamaño entonces se producen mordiscos simulados y empujones frontales. El pez vencido se coloca con la cabeza mirando hacia arriba y este simple movimiento sirve para desinhibir al agresor que se da por satisfecho.

Comportamiento en época reproductiva:

Las peleas aumentan en intensidad en la época de reproducción. Se dan cuando se forman las parejas, cuando la pareja delimita su territorio, y sobre todo cuando la pareja defiende la puesta de cualquier pez que se acerque.

Cuando se forman las parejas los escalares realizan peleas parecidas a las que se desencadenan normalmente en el grupo. Sólo se apreciará que hay cierta diferencia cuando un macho comienza a definir y defender una zona del acuario. Los ataques simulados, las vibraciones intensas de las aletas y y la natación, en pequeñas arrancadas por la zona que defiende, será el reclamo suficiente para que las hembras se vayan acercando al solitario galán que las espera en su territorio. Sólo las hembras que estén también dispuestas para la reproducción aguantan los ataques del macho que nunca llegan a consumarse. Una de las hembras será elegida por el macho y entrará en la zona reproductora. Los dos peces separados del grupo estarán ocupados en rechazar de esta zona concreta del acuario al resto de los peces. Este comportamiento se va acentuando de forma progresiva hasta que las pareja llega a expulsar de forma agresiva a los peces que se acercan demasiado. Esto ocurrirá durante toda la reproducción y nacimiento de los alevines.

Diferenciación de sexos:

Los escalares no son peces que presenten diferencias apreciables entre los machos y las hembras. Es casi imposible saber si un escalar es un macho o una hembra hasta que no llega el momento del desove.

En el momento del desove:

Macho: Presenta un espermiducto corto, terminado en punta ligeramente inclinado hacia adelante.
Hembra: Un oviducto un poco más largo, grueso y redondeado. Inclinado hacia atrás.
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