Jueves, 11 de enero de 2007
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Aunque los inquilinos acaparan casi todo el protagonismo en el acuario, no hay que olvidarse de otro elemento de vital importancia como es el agua. Conocer la influencia de sus componentes químicos y particularidades sobre el bienestar de nuestros animales y plantas, resulta de necesidad para tener éxito en ésta nuestra afición.

De entre los distintos componentes que conforman el agua, nosotros prestaremos atención a los que verdaderamente nos interesan. Primeramente y en especial al Amoniaco, los Nitritos, Nitratos, Conductividad, Dureza y pH. Y en segundo y no por ello carente de importancia, del Oxígeno, el Anhídrido Carbónico, el Cloro, el Hierro y el Cobre.



Para comprender la importancia del Amoniaco en el acuario, debemos comenzar hablando del Nitrógeno y de su ciclo denominado Nitrificación. El Nitrógeno es uno de los elementos esenciales de la vida en el acuario, debido a que es absorbido como nutriente por las plantas en alguna de sus diferentes combinaciones químicas.




El Nitrógeno se crea a partir de las deposiciones de los animales y de los restos de comida, plantas y cadáveres en descomposición. Este Nitrógeno orgánico se descompone por la acción de bacterias y hongos, siempre en presencia del oxígeno, y da lugar a diversos compuestos con distintos grados de toxicidad.

Dichos compuestos, detectables por vía analítica, se pueden enumerar de la siguiente manera: Amoniaco tóxico y no tóxico (cuya morfología dependerá del grado de pH), los Nitritos que son tóxicos en pequeñas concentraciones para la mayoría de los peces y los Nitratos que es el compuesto resultante en aquellos ciclos del Nitrógeno efectuados de forma correcta.

El ciclo del Nitrógeno: Los primeros compuestos en aparecer durante el ciclo del Nitrógeno son el Amoniaco tóxico y el no tóxico o Amonio. La proporción de ambos en el tanque depende sobremanera del grado de acidez o alcalinidad del pH. A pH neutro (valor 7) o ligeramente ácido (inferior a 7) aparece el Amónio y no produce ningún tipo de intoxicación. Además resulta un estupendo abono para las plantas. Por el contrario, a grados de pH por encima de 7 (es decir alcalinos) aparece el Amoniaco que es el compuesto más tóxico que existe en el ciclo del Nitrógeno.

El segundo compuesto que aparece en el ciclo y que surge a partir del Amoniaco o el Amonio es el Nitrito.

El Nitrito también es tóxico en pequeñas cantidades llegando, dependiendo de la resistencia del animal, a ser letal en pequeñísimas concentraciones.




El Nitrito aparece cuando se rompe el equilibrio entre el Amoniaco o el Amonio resultante de la oxidación del nitrógeno orgánico y la oxidación bacteriana.

El último compuesto es el Nitrato y aparece cuando el acuario está en equilibrio biológico, siendo su agua pobre en Amoniaco y rica en Nitratos. Al Nitrato se llega por la oxidación bacteriana del Nitrito. Si el agua es rica en Nitratos el ciclo del Nitrógeno se efectúa de forma correcta. Su toxicidad es muy inferior y sólo es peligroso en cantidades exageradas.

La correcta oxigenación del tanque influye especialmente en el ciclo del Nitrógeno, debido a que el Nitrógeno orgánico sólo se descompone cuando hay oxígeno. La falta de éste retrasa la conversión a Nitrato y por ello favorece las etapas de Amoniaco y Nitritos.

Por último, comentar que las bacterias encargadas de producir la descomposición del Nitrito se encuentran instaladas, en acuarios en funcionamiento, en el filtro y en el sustrato del tanque.

Los cambios parciales de agua eliminan parte de está colonia bacteriana rompiendo el equilibrio. Tras lo cual, éste no volverá a producirse hasta que las bacterias se reproduzcan en número suficiente. Por todo ello, deberemos tener en cuenta que cuando hagamos la limpieza del filtro y los correspondientes cambios de agua, no debemos hacerlos al mismo tiempo. Conviene dejar un periodo mínimo de diez días entre el cambio del agua y la limpieza de las cargas filtrantes.

Otro de los compuestos fisioquímicos del agua es la disolución de sales. Princi-palmente Calcio y Magnesio. Las aguas ricas en Calcio se conocen como aguas duras y las pobres como blandas. La medición de la conductividad del agua del acuario se emplea para medir con precisión el grado total de sales que se encuentran en disolución. La dureza del agua se mide en grados. Dicha medición se efectúa por colorimetría, es decir; empleando sustancias que cambian de coloración en presencia, y en una proporción establecida, de determinadas sustancias químicas. Dicha técnica es muy sencilla de utilizar y permite una gran precisión.

Debido a su temporalidad, los distintos tipos de dureza se pueden clasificar en permanente o en temporal. A la dureza temporal se la conoce como KH o dureza de carbonato o alcalinidad, la cual desaparece al hervir el agua. Sumando ambos tipos obtenemos la dureza total (designada como GH). Dicha dureza total repercute directamente en la salud de nuestros peces porque afecta al sistema osmorregulador y al nivel de calcio de la sangre. De igual modo, influye sobre la salud del resto de habitantes del acuario: plantas y otros animales
Publicado por blur0078 @ 21:56
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