ACUARIO

jueves, 22 de febrero de 2007

INTRODUCCION AL MANTENIMIENTO DE LOS DISCOS

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De entre todos los peces más populares de la acuariofilia de agua dulce sin ninguna duda destaca el Disco. Podemos afirmar que debido a su forma, porte, colorido y comportamiento la mayoría de aficionados al acuario acaban por mantenerlos. El Disco pertenece al género Symphysodon y es un cíclido de origen sudamericano. En los comienzos de la afición mantener y reproducir Discos sólo estaba al alcance de algunos privilegiados. Actualmente y gracias al avance de la técnica y al origen de criadero de la mayoría de los especimenes que se pueden encontrar en el comercio su mantenimiento exitoso está al alcance de cualquier aficionado con un nivel medio de conocimientos.

Como hemos comentado los Discos proceden de Sudamérica, concretamente de las zonas bajas del río Amazonas y sus afluentes. En la naturaleza podemos encontrarlos en hábitats muy dispares en función del tramo del río y de la época del año, ya que es común que se produzcan crecidas importantes que inundan las tierras colindantes.

Los discos prefieren las aguas lentas y podemos encontrarlos en todos los tipos de agua que concurren en los afluentes y en el río Amazonas. Aguas negras que son aguas limpias que se tornan marrones por el contacto con los muchos sedimentos orgánicos que se acumulan en el fondo. Esta agua son por lo general muy ácidas y muy blandas. Aguas blancas – También son aguas limpias que se encuentran en los cauces altos de los ríos antes de que se tiñan al entrar en contacto con los sedimen-tos. Estás aguas son blandas y moderadamente ácidas. Según transcurra el río se ira agravando la acidez.

Los Discos habitan zonas muy pobla-das de depredadores lo que lo convier-ten en un animal precavido que siempre se encontrará cerca de la vegetación o algún objeto que le sirva de refugio.

Fuera de la época de cría los Discos son gregarios y se mueven en grupos, siempre al mando un pez dominante, en busca de alimento. Durante la época de cría normalmente coinci-diendo con las crecidas se vuelven más territoriales aprovechando el mayor espacio disponible para crear el territorio.

Clasificación morfológica del Disco

Actualmente y debido al gran interés que despierta el género Symphysodon entre la afición, podemos encontrar muchas variedades diferentes, todas ellas producidas en cautividad, lo que puede causar cierta confusión sobre la cantidad de especies reales existentes.

En estado salvaje los Discos se pue-den agrupar en dos grupos, los Heckel o Symphysodon Discus y los Aequi-fasciata.

El grupo de los Aequifasciata se sub-divide en tres subespecies:

Symphysodon discus aequifasciata o disco verde

Symphysodon discus aequifasciata axelrodi o disco marrón y el

Symphysodon discus aequifasciata haraldi o disco azul.

De estas cuatro especies derivan el resto de variedades logradas en cautividad.

Rasgos morfológicos comunes

Sea cual sea la variedad y la especie que mantengamos existen una serie de rasgos comunes a todos los discos. Todos ellos son de forma redondeada, altos y comprimidos lateralmente. La aleta dorsal se prolonga desde la cabeza hasta el nacimiento de la aleta caudal. La aleta anal es también muy grande y abarca desde las aletas ventrales que son de forma alargada hasta el nacimiento de la aleta caudal.

Todos los discos independientemente de la coloración presentan 9 rayas verticales repartidas por el cuerpo no siempre visibles todas ellas. Las tres principales son la que le atraviesa verticalmente el ojo, la raya central que atraviesa de arriba abajo al animal y la raya presente en el nacimiento de la aleta caudal. Las rayas se vuelven más visibles en estado de excitación del animal.

Otro rasgo común en todos los individuos en la coloración roja visible en los ojos, rasgo de madurez sexual. También presentan una marcada línea lateral carente de coloración. Las diferencias entre sexos son escasas y su determinación es compleja fuera de la época de cría.

Aunque existen determinados elementos de juicio utilizados para el sexado de los discos. Estos no son siempre determinantes puesto que dependen de las condiciones en las que se hayan criado y mantenido a los animales. Sin lugar a dudas la observación de sus órganos genitales determinará sin lugar a errores el sexo de los peces. Durante el periodo de cría la hembra muestra un órgano ovopositor de cabeza redondeada claramente visible de unos dos centímetros entre las aletas ventrales y el nacimiento de la aleta anal. El macho presenta un espermiducto de menor tamaño y acabado en punta.

Trataremos en su momento a cada una de las cuatro especies originarias de discos en el Atlas de especies de agua dulce.

En cuanto a las variedades, realizar un listado de las disponibles en los comercios del ramo sería una tarea compleja puesto que hay muchísimas variedades y muchas de ellas mezcladas entre sí. Para que os hagáis una idea las variedades de disco pueden ser clasificadas además de por su color, por la forma de su cuerpo (Disco gigante, High body, Pigeon, etc), por el estampado de la piel (Disco con bandas verticales, manchas, liso, etc) y por el color de las aletas que en ocasiones variará respecto del color del cuerpo.

Mantenimiento del Disco en acuario

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Aunque como hemos dicho el mantenimiento de Discos está al alcance de casi todos los aficionados no debemos por ello bajar las condiciones de su mantenimiento. Lo primero que debemos tener claro cuando nos plantamos mantener Discos es el espacio que requieren, no olvidemos que se trata de peces de cierto tamaño que pueden alcanzar en ocasiones los 25 cm de altura. Aunque acostumbran a llevar una vida sosegada debido a las rencillas y sobresaltos en ocasiones los peces nadarán velozmente de un lado a otro del tanque. Por ello conviene prestarles la suficiente longitud para que no se golpeen contra los vidrios. El ancho del tanque también resulta de importancia ya que es conveniente decorar la parte trasera del mismo con suficiente vegetación para que los discos puedan refugiarse y sentirse seguros.
Las medidas para el mantenimiento de discos serían aproximadamente de entre los 200 litros para una pareja y de ahí en progresión en función del número de ejemplares.

La longitud no debe ser nunca inferior al metro y la altura ha de ser generosa ya que los discos habitan aguas medias y sólo se sentirán protegidos de las aves con la suficiente agua por encima de ellos.

Por eso es recomendable fijar la altura mínima en unos 50 cm. La anchura será entorno a los 40 cm para que podamos crear dos zonas la frontal libre para que los animales naden y la trasera plantada como refugio.

Condiciones acuáticas para discos

El primer factor que debemos tener muy en cuenta en el mantenimiento de discos es la temperatura del agua.

Los Discos prefieren aguas de tempe-raturas elevadas que aguas frías. El rango óptimo de mantenimiento es entre los 27 y los 30º C. Por debajo de este límite los discos son muy propensos a desarrollar enfermeda-des.

Ph del agua. El agua de los discos es ácida y su grado dependerá de la zona de origen de la que proceda. En acua-rio podemos mantenerlos entre los 5 y los 6,5º. A Ph más elevados los peces se oscurecen y Ph por encima de 7 pueden enfermar.

Una consideración a tener muy en cuenta con estos animales es el man-tener las condiciones acuáticas lo más estables posible ya que son muy sensibles a las variaciones bruscas. Si se ha de modificar algún parámetro esto se hará de forma paulatina

Dureza del agua. Los discos proceden de aguas blandas a moderadamente blandas. En acuario y de forma paulatina se acostumbran a vivir en aguas de mayor dureza de hasta 15º de Gh. En cambio para la cría será conveniente mantenerlos en aguas muy blandas con un valor máximo de 5º de Gh. Los peces adultos tienen capacidad para aclimatarse a las nuevas condiciones pero los huevos y alevines limitan esta capacidad al mínimo.

Los discos requieren de cambios de agua periódicos con la precaución de no variar las condiciones acuáticas. Por ello es recomendable la utilización de aguas de osmosis que nos asegurarán esta estabilidad. El agua de osmosis no ha de ser descalcificada , ya que esta agua aunque tiene un Gh muy bajo, presenta un nivel alto de sodio y por tanto un Ph mayor.

Comportamiento entre Discos

Fuera de la época reproductiva como ya hemos comentado los Discos viven en grupos jerárquicos comandados por un individuo dominante o por una pareja. Estos individuos superiores jerárquicamente ejercen una presión tenaz sobre los individuos inferiores. Por ello conviene siempre mantenerlo en grupos de al menos 4 individuos. De este modo la presión sobre un único ejemplar será menor. El ejemplar que ocupa el último lugar en la cadena es el más pequeño y en ocasiones se debe separar para poder alimentarlo convenientemente y que no detenga su desarrollo.

La presión del individuo dominante sobre el resto se muestra normalmente en el momento de la alimentación donde arrinconará al resto para ser primero en alimentarse. En casos extremos puede llegar a causar que alguno de los compañeros no se alimente.

En las luchas por la jerarquía además de los signos externos de oscurecimiento en la coloración y despliegue de aletas se producen enfrentamientos entre animales rivales consistentes normalmente en morderse la boca. Lo normal es que no se produzcan daños físicos pero puede darse desgarros, pequeñas heridas y pérdidas de escamas.

La Decoración

El mantenimiento de Discos está reñido con el mantenimiento de un tanque muy plantado. En estos últimos se requiere una gran cantidad de luz que no agradará a los animales porque los vuele más vulnerables a los depredadores. Por otro lado el rango de temperatura al que se debe mantener a estos peces, entre los 27 y los 30º C causará problemas en las plantas que se ven perjudicadas con temperaturas superiores a los 26º C. Otro problema añadido al mantener Discos y gran cantidad de plantas es la necesidad de realizar sifonados frecuentes que se verán entorpecidos.

Los objetos decorativos que introduzcamos en el tanque han de estar desprovistos de aristas o puntas con las que se pueden dañar los animales al realizar movimientos bruscos. Siempre teniendo en cuenta dejar suficiente espacio libre para que naden los animales. Las rocas a emplear deben ser inertes y no descomponerse. Por ello descartaremos desde el inicio las rocallas y nos decidiremos por pizarras y similares. Los troncos y raíces han de ser lavados y cepillados convenientemente antes de ser introducidos.

A los Discos, al ser una especie que vive rodeada de múltiples depredadores, les gustan los sustratos oscuros formados por lava volcánica o gravillas de granulometría media. Esto potenciará su coloración. De lo contrario el disco perderá color al tratar de confundirse con el medio.

Las plantas juegan un papel importante en este tipo de acuario porque sirven de protección ante cualquier señal de alarma y esto reduce los niveles de estrés de los animales. Lo recomendable es dejar la parte frontal despejada para permitir la natación y cubrir los fondos de vegetación. No de forma muy espesa porque los Discos debido a su tamaño pueden desplantarlas cuando deambulen por esta zona.

Las especies de plantas más recomendables son las que requieren de condiciones acuáticas similares y son capaces de adatarse a las condiciones de temperatura

Especies del género Echinodorus o “Espadas del amazonas” son adecuadas por el gran tamaño de sus hojas lo que resulta muy atractivo al mantener peces de tamaño relativo. Elegiremos especies de raíz que serán más difíciles de desplantar. Echinodorus amazonicus, major, bleheri, Vallisneria gigantea, spiralis y Mayaca fluviatilis son especies recomendables.

Otras especies no originarias de Sudamérica pero con gran capacidad de adaptación a diversas calidades acuáticas serían las Cryptocorinas (Cryptocoryne wendtti, walkeri o ciliata por ejemplo) Especies de Anubias son recomendables para acuarios oscurecidos por su gran resistencia Anubia barteri, nana. También podemos elegir otras especies como Ambullias, Aponogeton crispus y ulvaceus o Hygrophila. Especies de Riccia o Vesicularia son recomendables para mantener el acuario oscurecido lo que potenciará la coloración de los Discos al reducir su estrés.

Compañeros para los discos

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Los compañeros idóneos para la asociación en los acuarios en los que se mantienen discos serían las pequeñas especies de cardumen con requerimientos acuáticos similares, es decir: los tetras.

En estado salvaje entre una diversidad de alimentos el disco se alimenta de presas vivas incluidos pequeños carácidos como el neón. En cautividad y siempre que se mantenga al Disco desde pequeño con estás especies la posibilidad de ataques se verá muy reducida. Mantener perfectamente alimentados a nuestros animales con una dieta rica y variada reducirá está posibilidad a su mínima expresión, no siendo habitual por tanto bajas de tetras en compañía de discos por este motivo.

Moenkhausia pittieri, Hemmigrammus rhodostomus, Thayería boehlkei, Megalamphodus megalopterus o Nematobrycon palmeri son algunas especies de pequeños carácidos recomendables para ser mantenidos junto al disco. Especies de carácidos de los que habitan en aguas superficiales como el Gasteropelecus sternicla u otros peces hacha pueden ser mantenidos siempre que el acuario tenga tapa. Ello es debido a que los movimientos bruscos de los Discos pueden asustar a estas especies que tenderán a saltar continuamente fuera del agua.

En acuarios lo suficientemente espaciosos el Disco puede ser mantenido con escalares y con otras especies de cíclidos sudamericanos. Estos últimos al habitar zonas del tanque diferentes no crearán problemas de rivalidad.

Por último, diversas especies de peces de fondo como Corydoras, Ancistrus, Peckoltia, o Panaque pueden vivir perfectamente en acuarios dedicados al mantenimiento de Discos. Especies de Plecostomus no serían muy recomendables por su gusto a pegarse a los costados de Discos mayores creando problemas en la capa de mucus que los recubre y protege.

Alimentación

La dieta es uno de los pilares para el mantenimiento exitoso de casi cualquier especie de animal. Ofrecer una dieta adecuada, rica, equilibrada y variada redundará en unos animales más sanos, más coloridos, más abiertos a la reproducción y sobre todo más longevos.

Las papillas de fabricación casera son lo más recomendable para el mantenimiento de especies grandes como el Disco. Es recomendable prepararlas con alimentos frescos que posteriormente serán congelados en porciones o tabletas finas para su fácil administración. Hígado o corazón de pollo, mejillones, espinacas, zanahoria, gambas peladas, calamar, yema de huevo duro y complejos vitamínicos son lo esencial para ofrecer un alimento de calidad.

Antes de ofrecer la papilla a nuestros animales se debe dejar descongelar y se ofrecerá en porciones tratando en lo posible que queden porciones no aprovechadas esparcidas por el tanque lo que perjudicaría seriamente las condiciones del medio.

Estas papillas pueden y deben ser mezcladas, atendiendo ala variedad y evitando aburrimiento y falta de interés del animal, con otros tipos de alimento como por ejemplo vivos o congelados.

Tampoco se debe descartar la comida seca pues las existente actualmente en los comercios son de calidad y cubren tomas en las que no dispongamos del suficiente tiempo o de los recursos necesarios. Esta papilla comprobaréis que no es sólo del agrado de los Discos sino que el resto de compañeros del acuario disfrutará de la misma.

Una vez a la semana es recomendable dejar ayunar a los animales para que purguen los aparatos digestivos

Reproduciendo Discos

La reproducción del Disco es preferiblemente que se realice en tanques destinados a tal fin prácticamente exentos de decoración. Tampoco incluiremos grava lo que beneficiará los procesos de limpieza. A partir de los 80 litros suele ser un acuario válido para la reproducción. No obstante parejas más vivaces pueden necesitar mayor volumen. En el acuario de cría se deberá poner algún objeto para que los animales depositen la puesta. Piedras de pizarra o la clásica maceta para reproducción de Discos será lo indicado. No se recomienda la colocación de troncos o raíces puesto que contienen gran actividad bacteriana que menguará considerablemente la puesta.

La filtración y el movimiento de agua será lento. La aplicación de una piedra difusora es conveniente. La temperatura a partir de la cual pueden reproducirse los Discos se encuentra entre los 26 y los 28ºC. Estos peces no toleran temperaturas menores siendo frecuentela aparición de múltiples problemas de salud si se les mantiene en estas condiciones. Aunque la iluminación no es importante, el fotoperiodo si lo es. Los Discos son muy sensibles a cambios en el fotoperiodo por lo que deberemos asegurarnos el mantener constante los periodos de iluminación.

Los parámetros acuáticos para forzar la reproducción deberán ser aguas moderadamente ácidas, entre 6 y 6,5º de Ph y muy blandas hasta 6º Gh. Es necesario realiza cambios frecuentes de agua cada dos semanas para asegurarnos que los niveles de nitrito y nitrato están en el nivel más bajo posible.

Los Discos son sexualmente activos a partir de los diez meses de vida hasta los 24 meses. El momento de determinar que los individuos están preparados para reproducirse es cuando observemos la aparición del tubo opositor y el espermiducto. Este es el momento de separar a la pareja que normalmente se forma y trasladarla al taque de cría. En este momento la territorialidad se acentuará. En el acuario comunitario puede llegarse a producir la puesta pero generará muchas luchas por la defensa del territorio y es más difícil que los alevines salgan adelante.

En muchas ocasiones es corriente que se formen parejas del mismo sexo debido a la inexperiencia de los animales. Una vez conseguida una pareja verdadera puede pasar algún tiempo antes de que se produzca una puesta efectiva debido también a la inexperiencia de ambos progenitores. En ocasiones también se producirán parejas incompatibles en las que no quedará más remedio que cambiar a uno de los ejemplares.

El cortejo es bastante violento y no exento de riesgo para los progenitores sobre todo en sus comienzos. Estos bailes serán repetidos en múltiples ocasiones hasta que se realice la puesta definitiva. Esta puesta es cuidada por ambos progenitores retirando de la misma aquellos huevos no fecundados para evitar que sean cubiertos por hongos. La eclosión de las larvas se produce aproximadamente a las 50 horas siendo mantenidas en grupo por sus padres. Las larvas poseen una ventosa en la cabeza con la que se unen al cuerpo de los progenitores que se afanan por recoger aquellas que caen. Con progenitores neófitos se suele dar algunos casos de depredación que irán reduciéndose con la experiencia. Con la eclosión de las larvas se debe apagar el filtro para que no succione a ningún pequeño pero mantendremos conectado el difusor de aire.

Durante los primeros días de vida las larvas se alimentan de una sustancia producida por los padres y disponible en su cuerpo. Los padres se turnan para buscar su alimento quedando siempre uno de ellos al cuidado de las larvas. Tras 3 o 4 días los pequeños Discos pueden ser alimentados con artemia recién eclosionada para potenciar su desarrollo y acelerar el momento de separarles de sus progenitores. A partir de los 20 o 24 días los alevines ya podrán ser alimentados con papillas.

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