ACUARIO

miércoles, 28 de marzo de 2007

GAMBUSIA

Subgénero Gambusia 250x200px - 9.6 Kbytes

Grupo de especies numeroso no tan corrientes en los comercios debido a su coloración algo apagada. Se puede dividir en dos grupos clasificados en función de su procedencia. Son también originarios de América Central y podemos encontrar especies desde el Sur de Estados Unidos hasta Colombia. Existe una única especie presente en América del Sur la Gambusia lemaitrel.

Se trata de especies de pequeño tamaño que al igual que el Guppy han sido intro-ducidas en multitud de hábitats para el control de plagas. Su gran capacidad de adaptación a permitido un gran desarrollo demográfico. En la península Ibérica podemos encontrar en muchos cauces a la Gambusia Affinis la cual es considerada como una plaga al haber desplazado a especies autóctonas como el caso de varios ciprinodóntidos ibéricos.

Condiciones de mantenimiento de los Pecílidos

Todas las especies citadas anteriormente presentan unas necesidades similares de mantenimiento con sus específicas particularidades en lo referente a la asociación de especies.

Las condiciones acuáticas de mantenimiento para pecílidos se establecerán en función de las especies con las que sean asociados. Por normal general se puede preparar el agua en torno a valores neutros aunque el rango de niveles tolerables sería el comprendido entre los 6 y los 8º de Ph.

Aunque cada especie presenta su particularidad en el caso de las Poecilias y los Xhipophorus conviene ofrecer aguas moderadamente duras a duras pudiendo llegar hasta los 30º de dureza. En caso de acuario biotopo conviene aportar al agua del acuario cierto porcentaje de salinidad. Esto influirá en la selección de las plantas que deberán de ser resistentes a la dureza como Vallisnerias, Sagitarias, Helechos y musgo de Java.

Prefieren las aguas claras dotadas de cierta corriente y los acuarios bien plantados que ofrezcan refugio a los alevines y a las hembras. Aunque por su pequeño tamaño no lo pueda parecer los pecílidos establecen jerarquias principalmente entre los grupos de hembras.

La temperatura adecuada de mante-nimiento comprende una amplia franja de posibilidades siendo conveniente fijarla entre los 20 y los 26º C.

Alimentación

La orientación de la boca nos indica claramente los hábitos alimenticios de los Pecílidos. La orientación superior nos hace predecir que toma el alimento directamente de la superficie del agua.

En general su alimentación en cauti-vidad no presenta ninguna dificultad porque se atreverán con todo siendo recomendable ofrecerles una alimen-tación lo más variada posible.

En estado salvaje a excepción del guppy que es de tendencias más carnívoras el resto de especies es una gran devoradora de algas. Esto podría significar que en el acuario podrían tener un gran valor como control na-tural de algas invasoras pero la reali-dad nos dice que esto no sucede ya que se acomodan muy rápidamente al alimento que les ofrezcamos.

Podemos basar su alimentación en hojuelas desecadas o copos del tamaño de sus pequeñas bocas, alimento congelado o liofilizado larvas de mosquito y artemia y tabletas vegetales.

Reproducción

Los Pecílidos se distinguen por haber mutado en los machos su aleta anal a una especie de órgano reproductor a través de la cópula denominado gonopodio. Este órgano puede ser dirigido a voluntad por el pez. Antes del apareamiento los machos realizan bailes de cortejo donde muestran todo su potencial físico.

Sin embargo en acuarios muy poblados en los que el cortejo se interrumpe continua-mente los machos optarán por una inseminación forzada sin realizar el cortejo.

Las hembras debido a la gran presión depredadora ejercida en la naturaleza, mucho más acusado en el caso de los machos, han desarrollado la capacidad de guardar el esperma de un apareamiento hasta el año para poder fecundar futuras puestas aun sin la presencia del macho.

En el acuario la cría de Pecílidos se produce de forma automática e incontrolada. Por lo general las hembras controlas sus periodos fértiles haciéndolos coincidir con épocas ricas en alimento. Debido a la capacidad de huida instantánea de las larvas, su número no suele superar los cuarenta individuos aunque existen casos de hembras de gran tamaño que puedan superar los cien. Las padres devoran a las crías por lo que se deberá acondicionar el tanque con el suficiente número de escondrijos posibles para que las larvas puedan refugiarse.

Las hembras presentan su estado de buena esperanza por un abultamiento de la zona ventral en la que en los estados más avanzados se puede distinguir la presencia de los huevos. Cuando se acerca el momento del alumbramiento, que suele producirse al atardecer, la mancha gravitoria retrocede hasta la aleta anal.

Los ovovivíparos son extraordinariamente sencillos de críar pero no resulta tan sencillo conseguir sacar adelante a las larvas. Aunque lo recomendable sería alimentar a los pequeños con alimento proporcional con su tamaño como Nauplios de Artemia, dafnias y Cyclops podemos optar por variarlo con alimento en escamas triturado o en polvo. En los comercios del ramo existen preparados comerciales para el alimento correcto de la las larvas.

Las larvas son especialmente delicadas con los compuestos nitrogenados sobre todo en en el caso de que tengamos el Ph alcalino. Conviene mantener la temperatura elevada por encima de los 25º para evitar la aparición de hongos y es una buena medida el añadir una pequeña cantidad de sal marina (no sirven las refinadas ni las que tengan Yodo) Las larvas crecen muy rápidamente siendo conveniente dotar al acuario de mantenimiento de cierta corriente de agua que estimule su desarrollo.

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