ACUARIO

miércoles, 26 de diciembre de 2007

ACUARIOS DE TRUCHAS

fotos.miarroba.com



Muchos de nosotros estamos tan aburridos del acuario comunitario que por muy variado que lo queramos hacer acaba llenándose de guppys, tetras y corydoras. Es entonces cuando, al tener ya cierta experiencia, nos decidimos a montar nuestro primer acuario amazónico, salobre o de cíclidos africanos; el cual normalmente nos suele satisfacer más que nuestro acuario original. Pero a la hora de ir a escoger un acuario un tanto más sofisticado nos solemos quedar en alguno de los tres anteriores y dejamos de lado otras múltiples opciones; y yo quiero ahora detenerme en una de ellas.

Cuando algún aficionado aventurero se decide a montar un acuario con peces europeos, opción ésta que muchas veces ni nos planteamos, se suele quedar atascado en los ciprínidos, un grupo fascinante donde los haya, y no piensa en otras especies que también pueden satisfacer y con creces su deseo de cambio. Me estoy refiriendo a las truchas, un pez que la mayoría de nosotros no está muy acostumbrado a ver en un acuario, a pesar de ser un animal fascinante. Estos son los pasos básicos para hacer un acuario para truchas.

El acuario:

Necesitaremos un acuario de unos 450 litros (150 x 50 x 60), en el cual podremos mantener unas 4 o 5 truchas.

Decoración:

El fondo lo cubriremos con unos 10 cm. de grava gruesa para acuarios. La decoración consistirá en piedras de río (cantos rodados) grandes y pequeños, cogidos si puede ser del interior del río y no de las orillas, ya que así ya vendrán cubiertos de algas y pequeños animales que le darán un aspecto muy natural al acuario. También podemos incluir alguna rama de madera petrificada, preferiblemente cogida de un río o si no comprada. Antes de introducir algo proveniente de un río en un acuario debemos asegurarnos de que ese río no está contaminado.

Las plantas:

En cuanto a las plantas nuestra opción se debe decantar por una única especie, el Musgo de agua "Fontinalis antipyretica", especie muy similar al familiar Musgo de Java; y que cabe encontrar en el curso alto de muchos ríos creciendo sobre las piedras del fondo y dejándose mecer por la corriente. Transplantaremos esta planta al acuario unida a la misma piedra sobre la que crece.

Iluminación y filtrado:

Iluminaremos el acuario con la iluminación normal para acuariofilia y lo dotaremos de un filtro externo potente, preferiblemente un seco-húmedo. Necesitaremos una o varias bombas que muevan el agua del acuario como la corriente de un río. El grado de potencia nos lo dará el musgo; debemos hacer que se ondule como en su río de origen.

El agua:

Debemos estar muy atentos a las condiciones del agua, realizando cambios parciales cuando sea necesario, no menos de una vez al mes. Los valores del agua deben ser más o menos estos: Tª 15ºC, pH 7-7'5, Gh 12-15; aunque si capturamos truchas salvajes lo mejor será reproducir las condiciones de su río de origen.

Consiguiendo las truchas:

Caben dos opciones a la hora de conseguir nuestras truchas: O las capturamos o las compramos. Si somos buenos pescadores nos decantaremos por la primera opción, que nos proporcionará truchas fuertes y sanas. Como es lógico, se deberá utilizar un método para no causar heridas innecesarias al animal, que le podrían acarrear infecciones o incluso la muerte. Lo más adecuado es utilizar el anzuelo más pequeño de los que se pueden encontrar en el mercado. Son ideales los que se usan para recolectar pequeños peces y alevines. Estos pequeñísimos anzuelos se ceban con una gran bola de cebo compacta (cada pescador debe usar la que mejor conozca). De esta forma, el pez se traga el cebo pero no queda prendido por el anzuelo. Este método no nos garantiza un número alto de capturas, y muchos ejemplares se nos escaparan casi de las manos, pero la paciencia no debe estar por delante del sufrimiento de ningún animal. Debemos recordar que en casi todos los paises desarrollados están prohibidas las artes de pesca con red en todos los cursos fluviales.

Cuando capturemos una trucha la introduciremos en un caldero con agua y correremos con ella a casa sin esperar a capturar otra, ya que el pez podría morir caso de permanecer mucho tiempo en el caldero.

La segunda opción, mucho más cómoda, consiste en acercarnos a una piscifactoría en la que no tendrán mucho problema en vendernos unos pocos ejemplares a un precio razonable. De uno u otro modo, las truchas que adquiramos deben tener un tamaño de unos 20 cm. Si pescamos nosotros mismos las truchas lo más probable es que éstas sean Truchas comunes "Salmo trutta fario". Prácticamente cualquier trucha que podamos conseguir en una piscifactoría pertenecerá a la especie Trucha arcoiris "Oncorhynchus mykiss". En ocasiones y debido a repoblaciones nos podemos encontrar con esta última especie en los ríos o con otras menos comunes como el hermosísimo Salvelino o salmón de fuente "Salvelinus fontinalis".

Manteniendo las truchas:

Alimentaremos a nuestras truchas con gránulos para peces grandes, los cuales completaremos siempre que nos sea posible con presas vivas. Éstas son muy importantes para la salud de nuestras truchas, y proporcionándoselas podremos ver en acción a un gran depredador como es la trucha. Podemos darles lombrices, todo tipo de insectos y sus larvas, renacuajos y pececillos. Las truchas son peces fuertes que no suelen caer enfermos; caso de que lo hagan las medicaremos igual que cualquiera de nuestros peces tropicales, teniendo la precaución de cambiar el agua acabado el tratamiento.

Espero que este artículo os haya interesado y os decidáis a mantener en vuestro acuario al pez más apreciado de nuestros ríos.

Comentarios

Añadir un comentario