Conseguir un PH fijo y estable en un acuario fué siempre una de mis preocupaciones, no tener que medir nunca ni preocuparme, sabiendo en todo momento que el valor PH se mantiene uniforme durante meses independientemente de los cambios de agua y de forma automática.
En un acuario nuevo al instalarlo, el ph estará aproximadamente neutro es decir como el agua del grifo o ligeramente básico dependiendo de la cantidad de cloro que le hayan echado y grado de dureza.
Y dependiendo del tipo de peces que vayamos a mantener necesitaremos un agua de ph ácido ó ligeramente ácido si tenemos peces de la cuenca amazónica como son los discos, carácidos, etc., neutro para la mayoría de especies y básico con ph alrededor de 8 para cíclicos de los lagos africanos como el lago Tanganica.
Al cabo de un tiempo de funcionamiento de nuestro acuario nuevo observaremos que el ph cambia, normalmente se va volviendo ácido, aunque también puede darse lo contrario que suba el ph por si solo.
Aparte de las fluctuaciones de pocas décimas que puedan darse durante el día y la noche, un determinado acuario o bien tenderá a bajar o bien a subir, pero nunca las dos cosas, y esto dependerá de los siguientes factores:
El grado de dureza del agua determinará la tendencia de la evolución del ph, un agua muy blanda tendera a adificarse, si es de dureza media se mantendrá mas tiempo estable, y si es muy dura habrá una tendencia del ph a subir. </p<
Esta variación del ph se debe a otros dos elementos que forman un triángulo, son el KH y el CO2, los tres están relacionados entre si, de forma que si uno varia, varía otro de ellos.
Un acuario nuevo apenas tiene CO2, pero al agregar peces se produce y combina con el carbonato cálcico del agua, reduciéndose la reserva de carbonatos es decir el KH y por lo tanto según la tabla de Nivel CO2 bajara el PH.
Si tenemos plantas absorberán el CO2 que desprenden los peces, pero para un buen desarrollo necesitaremos mas CO2, montaremos un sistema de CO2 regulado con el medidor-controlador de PH, y un depósito de reserva alcalina de KH para compensar las perdidas.
De esta forma grabaremos en el medidor el PH que deseamos en nuestro acuario, una pequeña bomba se encargará de añadir liquido alcalino al acuario de forma automática cuando el peachimetro registre un nivel bajo de PH, así mismo cortara el suministro de gas al llegar al nivel marcado.
Esto funciona de la siguiente forma: el peachimetro abre el gas por medio de una válvula electromagnética, empieza a inyectar gas en el mezclador, se produce una ligera bajada de PH (unas décimas) y llegado al punto bajo marcado en el aparato, éste corta el gas con la válvula electromagnética.
Pasado un tiempo, unos cuantos minutos, que se cortó el gas el CO2 va desapareciendo, por una parte absorbido por las plantas y por otra escapado a la atmósfera por efecto del movimiento e intercambio de gases en la superficie del acuario, lo que produce una recuperación lenta del Ph,
llegado al punto alto del controlador, se abrirá la válvula e inyectará de nuevo gas. Hasta aquí el ciclo va bien, pero observaremos que si los tiempos de recuperación del PH se alargan, llegará un momento en que no es capaz de recuperarse al punto alto, interrumpiéndose el ciclo conexión-desconexión, el PH comienza su lenta pero irremediable caída hacia la acidez, la reserva de carbonatos se agotó.