ACUARIO

sábado, 29 de noviembre de 2008

ALGAS EN ACUARIOS










Las algas azules son el antecesor de todas las formas de vida que habitan nuestro planeta. Su perfecta adaptación a casi todos los medios húmedos han dado lugar a que hayan permanecido invariables durante toda la evolución de los seres vivos.

En el acuario, tanto de agua dulce, como marino, son un habitante muchas veces indeseable para el aficionado, que ve como su precioso jardín se va recubriendo de una fina tela verde o roja. Las algas ocupan en el acuario el mismo estrato que en el ecosistema natural. Su desarrollo es muy sencillo y no cuentan para competir por el espacio y el alimento más que con su rápida expansión. Si el ecosistema reproducido en el acuario les da la más mínima oportunidad, pronto se extenderán por toda la decoración y por las plantas de forma explosiva, cubriéndolo todo.

Las algas verdes deben permanecer bajo unos mínimos naturales en un acuario equilibrado. Es necesario que existan ya que su total desaparición puede significar que el acuario no reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de la vida. Además, muchos peces las comen en mayor o menor medida, como complemento de su dieta o como alimento básico.

En el medio marino, donde las plantas superiores no han experimentado la diversidad que se encuentra en los ríos y lagos, las algas han tenido la oportunidad de evolucionar en miles de formas ocupando todos los ambientes que llega a iluminar la luz solar. En el acuario estas algas de bellas formas son un complemento muy interesante para el equilibrio estético de todo el conjunto y un aporte alimenticio para muchos peces herbívoros.

 Algas perjudiciales de agua dulce:

  • Algas unicelulares (que dan al agua un color verdoso).
  • Algas verdes filamentosas (que recubren los objetos y plantas con filamentos de color verde).
  • Algas azules tapizantes (que recubren con una espesa tela toda la decoración).
  • Algas marrones tapizantes (que recubren con una fina tela los objetos y plantas).
  • Algas perjudiciales de agua salada:

    • Algas verdes filamentosas.
    • Algas verde-azuladas tapizantes.
    • Algas rojas tapizantes.
    • Algas marrones filamentosas y tapizantes.
    • Algas unicelulares:

      Están representadas por algas Clorofitas como la Chlamydomona, Chlorella, Volvox y Scenedesmus.

      Estas algas unicelulares comienzan a ser un problema en el acuario cuando forman colonias que se propagan por todo el agua. Llegan a proliferar tanto que son las causantes del agua de color verde. Cuando son muy abundantes llegan a producir fluctuaciones del pH, una disminución del oxígeno disuelto en el agua y posibles casos de irritación branquial en los peces.

      Las algas verdes que forman colonias en el agua pueden proliferar de forma excesiva debido a alguna de estas causas o a una combinación de varias:

      • Demasiada cantidad de luz.
      • Demasiada luz natural (cercanía a una ventana).
      • Demasiada acumulación de nitratos y fosfatos.
      • Temperatura elevada.
      • Algas verdes filamentosas:

        Están representadas por algas Clorofitas como la Cladophora, Oedogonium, Vaucheria y Spirogyra.

        Son las algas más beneficiosas para el acuario si se mantienen en una cantidad moderada. Muchos peces e invertebrados se suelen alimentar de ellas.

        Las algas verdes suelen ser filamentosas y son las más naturales en el acuario. Si hay una proliferación excesiva será debido a alguna de estas causas o a una combinación de varias:

        • Demasiada cantidad de luz.
        • Demasiada acumulación de nitratos y fosfatos.
        • Agua dura y alcalina.
        • Algas azuladas y verde-azuladas tapizantes:

          Están representadas por algas Cianofitas como la Anabaena, Oscillatoria y Ribularia.

          Formán masas viscosas que recubren todos los objetos de la decoración. Incluso, cuando son muy abundantes, pueden formar telillas sobre la superficie del agua del acuario. Estas algas, las más primitivas de todas, emparentadas con las bacterias, suelen ser tóxicas o liberar toxinas en el agua, siendo muy perjudiciales para los peces.

          Las algas verdes pueden dar paso a las masas de algas azuladas cuando la calidad del agua se reduce. En aguas muy envejecidas y alcalinas con un exceso importante de luz estas algas dominarán todo el medio. Las causas más importantes para su proliferación son:

          • Demasiada cantidad de luz.
          • Calidad y tipo de iluminación inapropiada.
          • Demasiada acumulación de nitratos y fosfatos.
          • Agua dura y alcalina.
          • Algas rojas tapizantes:

            Estas algas Rodofitas propias del medio marino están representadas por una gran variedad de especies. Pueden ser filamentosas, tapizantes, formar ramificaciones o ser unicelulares.

            Las algas rojas pronto recubren todo el acuario formando masas mucilaginosas y filamentosas. Las causas son:

            • Cantidad de luz insuficiente.
            • Iluminación inadecuada (calidad de luz inapropiada, por ejemplo, tubos Gro-lux, Aqua-glo, etc.).
            • Acumulación de nitratos y fosfatos.
            • Algas marrones y amarillo oscuras:

              Están representadas por algas Crisofitas como la Vaucheria y las Diatomeas.

              Forman finas telillas de un color marrón oscuro que puede degenerar en masas filamentosas abundantes. La acumulación de Diatomeas sobre las hojas de las plantas producen esas manchas oscuras filamentosas.

              Las algas marrones de tipo tapizante filamentoso pronto forman masas cubriendo todo el acuario. Las causas son:

              • Cantidad de luz insuficiente (acuarios oscuros).
              • Acumulación de nitratos y fosfatos.
              • Medidas para eliminar la proliferación excesiva de algas:

                Varias son las medidas para combatir la proliferación de estas algas tan molestas y en muchos casos perjudiciales para los peces.

                1. Cantidad de luz apropiada. El período de luz debe ser de 10 u 11 horas, controlado por un temporizador que consiga mantener una regularidad en la alternancia día/noche.
                2. Disponer de la iluminación apropiada (tubos de espectro total o lamparas de alta intensidad).
                3. Control de los nitratos y fosfatos moderando la alimentación, teniendo cuidado de que no sobre demasiada comida en el fondo. Realizando, además, cambios parciales de un tercio del agua una vez al mes. En grandes instalaciones o en acuarios marinos se puede instalar en el sistema de filtración un sistema desnitrificante.
                4. Reducir el nivel de dureza del agua mediante la adición de agua destilada o desmineralizada, o usando resinas de intercambio iónico (son bolitas de un color ambarino y un tamaño de un milímetro que se incluyen, en bolsas, dentro del filtro exterior). La dureza no debe superar los 10 o 12 ºDH.
                5. Reducir el pH en aguas demasiado alcalinas. El pH se puede bajar con la adición de ácido ortofosfórico si después de reducir la dureza del agua sigue muy elevado. Debe ser inferior de 7,2.
                6. Ciertos peces pueden consumir parte de las algas verdes y algunas rojas. Peces cirujano (Acanthuridae) y algunos erizos de mar (Diadema) en los acuarios marinos; y peces como los famosos chupa-algas (Gyrinocheilus aymonieri) y los peces gato (Hypostomus, Plecostomus y Otocinclus) en los acuarios de agua dulce.
                7. Aplicación de un producto algicida como último recurso. Lo más aconsejable es utilizar algún algicida específico de los que se comercializan para su uso en el acuario. Si a pesar de todo se quiere probar con algún producto más "casero" da buenos resultados la Terbutrina. Es un herbicida que se usa en estanques y se comercializa bajo el nombre de Clorasan de Ciba-Geigy. Se suele usar en la concentración de 5-10 mg/l y con una sola aplicación se acaba con las algas filamentosas en unos 14 días. Esto es porque está formado por gránulos de liberación lenta que tardan varios días en alcanzar su efecto máximo. El uso de algicidas debe ser muy cuidadoso y el aficionado debe ser consciente de que además de eliminar las algas afectará de forma muy negativa en las plantas que pueda tener en el acuario.

                 La utilidad de cultivar algas superiores:

                Con la ayuda de una buena iluminación y una filtración del agua en forma turbulenta, vuestro cultivo de algas no debería representar ningún problema. El cultivo de las siguientes algas es relativamente fácil en un acuario marino equilibrado:

                Algas tropicales:

                • Caulerpa scapelliformis.
                • Caulerpa sertularoides.
                • Caulerpa racemosa, cuyo crecimiento es muy rápido en un sitio con buena luz.
                • Algas mediterráneas:

                  • Caulerpa prolifera con crecimiento rápido si hay luz natural y lento si es artificial.
                  • Halimeda tuna.
                  • Udotea.
                  • Ulotrhix.
                  • Cladophora.
                  • Lithothannium que tiene un crecimiento lento o estacionario en un medio de poca luz.
                  • La acción de las algas es primordial en el agua, puesto que la condicionan favorablemente de diversas maneras:

                    1. Su secreción sirve de alimento a muchos invertebrados como los gusanos tubícolas, las esponjas y ciertas larvas plactónicas.
                    2. Su calidad nutritiva es muy importante pues contienen numerosas vitaminas. Asimismo, su tallo sirve de alimento a numerosos peces e invertebrados vegetarianos.
                    3. Sirven de refugio a diversos organismos como los Cyclops, camarones y otros pequeños crustáceos que son útiles en el acuario.
                    4. Las algas permiten mejorar radicalmente la decoración del acuario.
                    5. Eliminan parcialmente los nitratos que les sirven de alimento.


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