sábado, 16 de julio de 2011
Publicado por blur0078 @ 21:15
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 Hypsophrys nicaraguensis (Nombre común: Cíclido mariposa, moga amarilla, mojarra)

 

 

 

 

Comportamiento: El Hypsophrys nicaraguensis es uno de los cíclidos americanos más pacíficos que existen. Su agresividad se muestra en mayor medida en ejemplares juveniles, sin embargo esa agresividad va disminuyendo conforme van creciendo y alcanzan su adultez.

 

Los machos normalmente suelen ser territoriales, cada uno en el acuario define y delimita su propio territorio, el cual defienden de otros intrusos, principalmente de otros machos nicaraguensis.

 

La agresividad no se manifiesta en contacto físico entre los machos, sino más bien lo que tratan es de impresionar el uno al otro extendiendo las agallas y parándose firme cara a cara contra el “invasor” de su territorio.

 

En algunas ocasiones algunos machos suelen corretear a otros a lo largo del tanque, pero de la misma forma sin llegar a la agresión ni el contacto físico.

 

Apto para mantener con especies de cíclidos grandes, aunque también los he mantenido con especies de poco tamaño como los Archocentrus septemfasciatus sin problema.

 

He notado que es un cíclido que gusta más de estar en grupos de varios individuos antes que permanecer solitarios o grupos demasiado reducidos. Los grupos demasiado reducidos hacen que los individuos se tornen demasiado tímidos dentro del tanque, se muestran poco, pasan la mayor parte del tiempo escondidos y a su vez aumenta los intentos de agresión, llevándolo en la mayoría de las ocasiones a la agresión física y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo.

 

 

Alimentación: La alimentación en especimenes salvajes, al inicio se torna complicada, ya que rechazan totalmente todo tipo de alimento seco. Lo único que me ha funcionado durante las primeras semanas es el tubifex.

 

Después de dos o tres semanas hay que ir sustituyendo poco a poco el alimento vivo por el alimento comercial o seco, hasta que se logran adaptar perfectamente a todo tipo de comida.

 

En su hábitat natural los nicaraguensis se alimentan de pequeños insectos, algas, semillas y detrito vegetal, es por ello que dentro de su dieta trato de incluir pequeños insectos y hojas verdes como el culantro y la lechuga.

 

Un vez aclimatados totalmente aceptan cualquier comida, desde la anotada anteriormente hasta trozos de camarón o pescado y todo tipo de alimento seco para cíclidos y peces en general, pond, pellets, hojuelas, etc.

 

  Reproducción: Un dato curioso sobre la reproducción, es que el nicaraguensis es el único cíclido centroamericano que no adhiere los huevos a rocas o troncos, simplemente excavan un hoyo en el sustrato y ahí dejan sus huevos.

 

En su hábitat natural, los nicaraguensis excavan hoyos en el barro, a las orillas de los ríos, donde realizan la puesta y la hembra se encarga de custodiar los huevos y los alevines.

 

En el acuario, aunque se la pasan excavando en el sustrato en uno y otro lugar, lo mejor es proporcionarles un lugar adecuado donde se sientan totalmente protegidos y libres de las amenazas que habitan dentro del mismo tanque. Para ello se pueden utilizar por ejemplo macetas plásticas colocadas en posición horizontal o bien, en mi caso les proporcioné un pedazo de tubo plástico de pvc de tres pulgadas de diámetro, con espacio suficiente para que pueda entrar la pareja. Me parece que este sistema del tubo es lo que más se asemeja a lo que ellos fabrican en su hábitat natural, pues excavan hoyos de circunferencia casi perfecta y con no menos de 20 cm de profundidad.

 

Normalmente mientras la hembra permanece dentro del hoyo cuidando de la puesta y posteriormente los alevines, el macho se encarga de custodiar la entrada del nido.

 

Una pareja totalmente sola en el acuario no tendrá mayor problema para realizar la puesta en cualquier parte sobre el sustrato.

Hábitat creado en el acuario; En su hábitat natural este pez suele buscar las orillas de los ríos y sitios de poca corriente, gustan además de fondos lodosos y arenosos en busca de detrito vegetal.

Esta mojarra es una de las especies más importantes que habita el lago de Nicaragua, de donde es originaria, por lo tanto se encuentra en ese país y en el nuestro, principalmente en la zona norte, no conociéndosele en ningún otro país centroamericano.

 

En mi tanque cuentan con un fondo a base de grava fina de río, no superior a los 5 mm de diámetro, con algunas piedras grandes también de río y unos pocos troncos. Los troncos son el punto débil en mi decoración y es obvio que requiero de mayor cantidad para establecer un ambiente más natural y que además funcionen como refugio o escondites para los peces, es parte de los detalles pendientes de este proyecto.

 

En cuanto a las plantas, si bien es cierto no forman parte de su hábitat, pueden funcionar bien como escondites o elementos de distracción ante eventuales intentos de agresión.

 

Hay que ser muy selectivo con el tipo de planta, ya que plantas de hojas suaves serán fácilmente devoradas como parte de su dieta. Se pueden utilizar plantas de hoja dura como las amazonas, siempre y cuando se sujeten bien al fondo, siendo necesario incluso amarrar las raíces a alguna piedra u otro elemento que le permita a la planta mantenerse en el fondo, ya que son excelentes excavadores y se la pasan removiendo el sustrato diariamente.

 

 

La filtración consta de dos etapas: La primera etapa que corresponde a la filtración mecánica y la segunda a base de filtración biológica.

 

Un detalle importante es que el filtro está construido en lo que alguna vez fue el sump de mi antigua pecera marina, lógicamente con algunas modificaciones para adaptarlo a este proyecto.

 

El tanque principal es de 300 gls y el tanque que funciona como filtro bajo el tanque principal tiene capacidad para 55 gls con un flujo de agua de 6000 litros/hora. Cuenta adicionalmente con otro filtro biológico de origen casero, fabricado en una cubeta plástica con capacidad para 10 gls y un flujo de 1000 litros/hora. El filtro mecánico utiliza varias capas de guata y el filtro biológico utiliza piedra volcánica, la cual, dada su porosidad permite albergar suficiente cantidad de bacterias nitrificantes para controlar la carga biológica del acuario.

 

 

 

 Características físicas :

 

 

El Hypsophrys nicaraguensis se caracteriza por una mancha redonda en el centro a ambos costados de su cuerpo, característica que es visible en los ejemplares desde que nacen. Dicha mancha es atravesada por una línea horizontal que se extiende desde detrás de su ojo hasta la base de la aleta caudal.

 

Los machos normalmente alcanzan una talla entre los 20 cm y 25 cm, la coloración de su cuerpo generalmente varía entre amarillo, dorado y el cobre, los costados de su cara se caracterizan por una coloración que varía entre el verde turquesa y el azul. Sus aletas dorsal, caudal y anal en machos desarrollados muestran a veces una combinación de tonalidades bastante llamativa como el rojo, azul y verde, sobre el amarillo de fondo.

 

Características propias del macho son los puntos negros que se desarrollan en sus aletas impares. Las aletas dorsal y anal por lo general son bastante puntiagudas. Además la barra horizontal que atraviesa ambos costados de su cuerpo, normalmente tiende a verse entrecortada o menos definida que en las hembras, en algunos casos los machos llegan a desarrollar un tipo de giba o protuberancia sobre sus cabezas.

 

Las hembras se desarrollan entre los 15 cm y 20 cm. Se caracteriza por mostrar tanto a los costados de su cara como en la aleta dorsal una coloración entre verde y azul metálico. Su cuerpo normalmente desarrolla un amarillo más intenso que el macho, llegando casi al anaranjado. Es común en la mayoría de las hembras notar una especie de mancha roja o anaranjada que se desarrolla a ambos costados en su vientre, detrás de su cabeza.

 

A diferencia de los machos, las hembras carecen de los puntos negros en sus aletas impares y normalmente la barra horizontal que atraviesa ambos costados de su cuerpo se ve muy bien marcada y definida uniformemente. Las aletas dorsal y anal no son tan puntiagudas como en el caso de los machos.

 

Tanto macho como hembra poseen cabeza de perfil curvo y una boca pequeña ubicada en la posición inferior de su cabeza provista de pequeños pero filosos dientes, los cuales les permiten devorar las plantas más suaves.

 

 

 

 Parámetros en nuestros acuarios: El acuario se mantiene a una temperatura constante de 28°, pH 8.0, Nitratos 15 mg/l, Nitritos 0 mg/l, Amonio/Amoniaco 0 mg/l

 

 

 Aportación libre: El Hypsophrys nicaraguensis es uno de los cíclidos americanos más coloridos y con un comportamiento muy pacífico en comparación con otros cíclidos americanos, por lo cual lo recomiendo ampliamente para principiantes en este campo, además de que una vez aclimatados y adaptados al cautiverio (para el caso de especimenes salvajes) son muy fácil de mantener. Especimenes criados en el acuario, no deberían mostrar mayor problema con la alimentación.

 

Al igual que cualquier otro tipo de cíclido y de acuerdo a mi experiencia la sobrepoblación controlada es una forma de disminuir o evitar intentos de agresión, lo cual me sigue dando buenos resultados hasta el día de hoy. En mi caso mantengo veintidos ejemplares de Hypsophrys nicaraguensis con tamaños que van desde los 7 cm hasta los 15 cm, junto a un grupo de otras especies Vieja maculicauda, Parachromis managuensis, Parachromis friedrichsthalli, Amphillopus citrinellus y Archocentrus septemfasciatus.

 


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